La Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC, en sus siglas en ingés) es una organización de miembros corporativos y personales que desean otorgar una alta prioridad a los valores cristianos en las necesidades del mundo de las comunicaciones y del desarrollo. No es un consejo o federación de iglesias. La mayoría de sus miembros son profesionales de la comunicación de todas las esferas de la vida. Otros incluyen a socios en diferentes actividades de la comunicación y representantes de iglesias y agencias.

Archivo Grupo Comunicarte
La WACC está organizada en ocho regiones que determinan la composición de su organismo directivo, el Comité Central. Este último se concentra en responder a la necesidad de guía profesional de las regiones y en inspirar a sus miembros y a comunicadores cristianos en general. También financia actividades de comunicación que reflejan intereses regionales y alienta la unidad ecuménica entre los comunicadores.

Por principio la WACC es verdaderamente ecuménica en lo referente a sus miembros y actividades que apoya, en su estímulo a la cooperación en el ámbito de base entre comunicadores protestantes, ortodoxos y católicos, en su desafió a las actividades de comunicación de las diversas denominaciones que procuran una base más amplia, y en su búsqueda de cooperación entre gente de otros credos e ideologías.

Como organización profesional, la WACC sirve al movimiento ecuménico más amplio al ofrecer guía en políticas de comunicación, al interpretar el desarrollo de las comunicaciones en el ámbito mundial, al discutir las consecuencias que dicho desarrollo tiene para las iglesias y comunidades en todas partes, especialmente en el Tercer Mundo, y al dar apoyo al adiestramiento de comunicadores cristianos.

La WACC concentra muchos de sus esfuerzos en el Tercer Mundo, como la respuesta más válida a su misión. Seis de las ocho regiones se encuentran en el mundo en desarrollo y las fuentes que financien misiones y desarrollo alientan actividades en el Tercer Mundo.

Por ser una agencia internacional y multilateral, la WACC puede asegurar una menor dependencia política de un proyecto que un donante bilateral en particular, mayor experiencia técnica en un contexto internacional, y una cuota ecuménica más amplia de recursos. Sin embargo, la naturaleza misma de la WACC conduce a elegir prioridades que no siempre pueden ser compartidas por todos sus miembros. Este conflicto de intereses es, por lo tanto, una dimensión integral y enriquecedora de la vida y de las inquietudes de la WACC.


Una breve historia La Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC) actual fue fundada en Londres el 12 de mayo de 1975. Pero sus orígenes se remontan 25 años antes, cuando se efectuó una reunión de radiodifusores cristianos de varias de las agencias nacionales de radiodifusión en Europa, la que tuvo lugar en Chichaster, Inglaterra, en 1950.

Archivo Grupo Comunicarte
Durante la guerra que tuvo lugar entre 1939 y 1945, el Reverendo Edwin Robertson había estado trabajando como un oficial de enlace para las fuerzas británicas y se le asignó la tarea de organizar una unidad religiosa de transmisión para una red de radio en la Alemania de post-guerra. Su labor era establecer guías para que la radio no volviera nunca a ser manipulada otra vez con fines políticos, como lo fue en la Alemania de Hitler.

A su retorno a Inglaterra, Robertson se convirtió en el Jefe del Departamento de Radiodifusiones Religiosas de la BBC. Fue ahí donde conoció al Obispo Bell de Chichaster, quien lo alentó para que organizara una Conferencia Internacional Informal sobre Radiodifusión Cristiana. La primera reunión tuvo lugar en Chichaster, en junio de 1950 y produjo como resultado una declaración de objetivos y métodos de las radiodifusiones cristianas. Posteriormente Robertson dijo: "Pensamos que era importante enfatizar la necesidad de intercambiar experiencias profesionales y de idear las estructuras apropiadas para la radiodifusión religiosa".

En los años siguientes agencias europeas tuvieron encuentros con sociedades misioneras de los Estados Unidos que culminaron en un Comité Mundial para las Difusiones Cristianas (WCCB), fundado en Konigstein, Alemania del Este, en 1956.

El WCCB comenzó en el mismo momento en que la televisión se convertía en un servicio público. "Sabíamos que la televisión tendría una poderosa influencia sobre la gente", dijo Robertson al referirse a la gestión del WCCB de incluir a la televisión en su mandato. En 1963 se diseñó una nueva constitución en Limuro, Kenya, que estableció los "reglamentos básicos" para una nueva Asociación Mundial de Difusiones Cristianas (WACB, en sus siglas en inglés). El Director Ejecutivo fue Edwin Robertson.

Cinco años después, en 1968, otro grupo, el Comité Coordinador para las Difusiones Cristianas se integró con la WACB en Oslo, Noruega, para formar la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC). Sus intereses incluían a todos los medios para proclamar el evangelio así como su importancia para la vida y la promoción de una sociedad más justa. El primer Director Ejecutivo fue el Reverendo Philip Johnson y Edwin Robertson se transformó en Secretario para Difusiones y Educación.

La WACC continuó desarrollándose y cooperando con otras organizaciones que trabajaban en el ámbito de la comunicación cristiana. En 1975 la Agencia para el Desarrollo de la Literatura Cristiana (ACLD) fue incorporada a la WACC. La ACLD, continuando la labor del Fondo de Literatura Cristiana, tenía como objetivo proveer literatura que estuviera dirigida a la gente en su medio particular y que su fuerte fuera el lenguaje de la sociedad contemporánea.

Archivo Grupo Comunicarte

Los valores compartidos y las diferentes ramas de la vida que confluyeron en la WACC condujeron en forma lógica su labor hacia la integración de todo tipo de medios impresos y electrónicos en su labor. Surgieron nuevos conceptos, en forma notoria en la reunión del Comité Central de la WACC en Malta en 1976, que incluyeron grupos de medios, desarrollo de periódicos y revistas, y una dedicación más prominente a discutir asuntos de comunicación relevantes a la iglesia y a la sociedad. Se agregaron a la creciente lista de inquietudes de la WACC conceptos como nuevas tecnologías, integridad cultural, y la comunicación en la educación teológica.

En la WACC se han ido desarrollando las pautas de política y los principios que conforman la filosofía que sirve de base a su organización y sus miembros. Ello culminó en 1986 con la adopción de sus Principios Cristianos de Comunicación.

A comienzos de 1987 se puso en vigor una nueva constitución que le otorga a la WACC una serie de objetivos de servicio. Entre ellos, la WACC "aconsejará, ayudará, coordinará y dará apoyo a organizaciones e individuos en todo el mundo en lo referente al desarrollo y manejo de programas de comunicación que promuevan la fe cristiana en general y la aplicación de valores cristianos en sus comunidades en particular." Con sus estructuras democráticas y de participación, la WACC continua trabajando tanto para la comunicación como para la comunidad.

WACC-AL© Todos los derechos reservados
2005
webmaster@wacc-al.net